Hola:
Soy esa persona que se come esquinas y columnas en los garajes, en hueco conocido, pero que vive en la parra.
Soy esa persona que le han entrado a roba al coche 4 veces, la última hace una semana.
Soy esa persona, que tiene un coche que pobrecito, lo resistente que es el jodio.
El 2020 ha empezado con fuerza y arrasando. Enero me ha dejado como si me hubiese pasado por encima una apisonadora, hecha una mierda. Así no llego a diciembre.
A veces parece que me haya guiñado un ojo un tuerto.
Ayer entré por impulso en una librería, iba a otra cosa por la zona, lo hice sin más. Estaban la dueña, una amiga suya y yo. Ellas hablaban de sus cosas, y yo rondaba en silencio entre los libros, por primera vez en unos días tenía paz mental.
Les pregunté por una revista, me llevé un pequeño libro de Silva Plath, las oí comentar sobre los últimos libros que habían llegado, les pedí que me recomendarán, al final me llevé dos.
Al salir de allí y pasear entre las calles, con mi bolsa de libros, me golpéo fuerte en el pecho la congoja. Un nudo en la garganta se instaló de repente y no tenía más que ganas de llorar. Hacía mucho que no me pasaba. Llevo unos días sin un rumbo fjo, estoy volviendo a ser mi propio monstruo.
Es el estrés, lo sé. Es mi cabeza que va a mil por hora y he soltado las rindas queriendo. Me estoy dejando llevar por la inercia, por el miedo o que se yo, no estoy tomando decisiones importantes porque no quiero enfrentarme a ellas.
Me ha bajado la regla, sera eso, las putas hormonas que me trastocan.
Vuelvo a sentirme terriblemente sola y la culpable, solo soy yo misma.
Querría muchas cosas y ni tan siquiera lo intento, que es lo más triste de todo esto.
Me esta sentando bien escribir, hace mil que no dibujo, solo me hago fotos en el espejo del ascesor, solo cuelgo en mis redes sociales música.
No estoy tan mal, es un cambio de ciclo, ya volverá otro.
domingo, 2 de febrero de 2020
domingo, 19 de enero de 2020
Contigo nunca acabo donde quiero, pero tengo grandes historias que contar
A veces querría romper todo vínculo con las personas que me rodean, familia, amigos, conocidos. Dejar el curro, sacar todo el dinero de mi cuenta, coger la mochila y largarme a recorrer el mundo.
Suena tan maravilloso.
Sería un buen plan si no me costase tanto hasta ir a la vuelta de la esquina. Siempre pensando en lo que vendrá, siempre siendo cauta, siempre siendo buena.
Leía en otro blog, el ser obediente, el cumplir con las normas y el deseo de saltar. El mio es explotar.
A veces la rabia salta, acabo siendo explosiva, en una contestación, en un gesto, en una acción, de repente tocan el límite de mi paciencia, que no quiero aceptar y no puedo controlar mi reacción hasta que es tarde y me arrepiento, por eso muchas veces me paso diciendo que si, para no sacar la rabia de mi garganta. Prefiero que queme a destrozar todo porque me sentiré muy sola si lo pierdo.
Será que soy Tauro. Cabezona e insistente
Sé entender un no, me cuesta a veces cuando no lo entiendo, pero lo asumo, pero no acepto el juego cuando ya no hay nada. Pero siento rabia de que aquello que deseo no me pertenezca, que por ser obediente, por portarme bien no pueda tener aquello que deseo , sin más.
Es mi cabeza que repiensa las cosas. Me he quedado con el deseo en la punta de los dedos, en que me diese todo igual, pero al final echarme atrás.
Soy una cobarde.
Me gusta hablar, creo que es bonito interesarse por los demás, aprecio los mensajes que llegan sin más porque yo soy nula a veces en relaciones sociales y se te llega uno mio es que en ese momento me apetece saber de ti. Odio los mensajes sin contestar, me parecen una falta de respeto. Tal vez soy algo rara, pero siempre sabrás de mi al momento, para que entonces nos comunicamos masivamente. A veces echo de menos escribir largas cartas o emails de la pre-era de las apps.
Estoy alargando entrar en mi nueva casa, y aún no me lo explico, estoy dando largas a alguien por miedo a que me guste, estoy dando largas a las cosas que me gustan por si les dedico demasiado tiempo.
Lo sé, soy la contradicción en persona, pero necesitaba escribir que sentía hoy, para afrontar la semana.
Lo siento si me he comportado como una estúpida, no me vas a leer pero da igual.
lunes, 6 de enero de 2020
Dreaming of a lighthouse in the woods
Y en el reloj de antaño
Como de año en año
Cinco minutos más para la cuenta atrás
Hacemos el balance de lo bueno y malo
Cinco minutos antes de la cuenta atrás.
A veces Mecano no tenía malas canciones.
Hace años que no me propongo propósitos, solo intento ser mejor para mi misma, que ya me supone un gran esfuerzo. No quita que siempre haga una pequeña recopilación mental de las cosas que han pasado durante estos meses.
Se me ha pasado el año súper rápido, de repente ya era diciembre y no lo había visto venir. Ha sido un año normal, ni bueno ni malo, pero que firmaba porque todos fuesen así. Sigo sin poder disfrutar del todo de lo bueno, es un mantra que no abandono, pienso en que siempre hay algo malo a la vuelta de la esquina, como una forma de estar alerta, pero siempre llegan sin avisar y golpean igual de fuerte, así que es estúpido vivir así.
Me he cortado la melena de Pocahontas, año nuevo pelo nuevo, pronto volverá mi melena de león, esos rizos que nunca cuajan y lo odiaré a muerte pero necesitaba deshacerme de él.
Ya tengo planes para este nuevo año, un concierto de un grupo random en Madrid y me apetece mil.
Me he comprado una reflex, me la he autoregalado para Reyes, la compré hace dos meses al verla a buen precio. La he abierto hoy y la sensación ha sido maravillosa, de repente no sabía hacer fotos y me han entrado unas ganas terribles de aprender, hacía tiempo que no tenía. Mi pequeño reto.
El tardar tanto en comprarla, no ha sido por el dinero, si no por retrasar el paso de evolucionar, de ver que puedo sacar algo más que subir fotos a una red social con varios filtros.
He tenido dos semanas de vacaciones, mañana vuelvo al curro y voy a llorar como todos los niños que tienen cole mañana, muy amargamente XD.
Buen año que empieza queridos/as
Como de año en año
Cinco minutos más para la cuenta atrás
Hacemos el balance de lo bueno y malo
Cinco minutos antes de la cuenta atrás.
A veces Mecano no tenía malas canciones.
Hace años que no me propongo propósitos, solo intento ser mejor para mi misma, que ya me supone un gran esfuerzo. No quita que siempre haga una pequeña recopilación mental de las cosas que han pasado durante estos meses.
Se me ha pasado el año súper rápido, de repente ya era diciembre y no lo había visto venir. Ha sido un año normal, ni bueno ni malo, pero que firmaba porque todos fuesen así. Sigo sin poder disfrutar del todo de lo bueno, es un mantra que no abandono, pienso en que siempre hay algo malo a la vuelta de la esquina, como una forma de estar alerta, pero siempre llegan sin avisar y golpean igual de fuerte, así que es estúpido vivir así.
Me he cortado la melena de Pocahontas, año nuevo pelo nuevo, pronto volverá mi melena de león, esos rizos que nunca cuajan y lo odiaré a muerte pero necesitaba deshacerme de él.
Ya tengo planes para este nuevo año, un concierto de un grupo random en Madrid y me apetece mil.
Me he comprado una reflex, me la he autoregalado para Reyes, la compré hace dos meses al verla a buen precio. La he abierto hoy y la sensación ha sido maravillosa, de repente no sabía hacer fotos y me han entrado unas ganas terribles de aprender, hacía tiempo que no tenía. Mi pequeño reto.
El tardar tanto en comprarla, no ha sido por el dinero, si no por retrasar el paso de evolucionar, de ver que puedo sacar algo más que subir fotos a una red social con varios filtros.
He tenido dos semanas de vacaciones, mañana vuelvo al curro y voy a llorar como todos los niños que tienen cole mañana, muy amargamente XD.
Buen año que empieza queridos/as
jueves, 12 de diciembre de 2019
Historias Mínimas - Ausencia
Mary Ellen Mark
Me he llevado la mano a mi cuello, la he bajado poco a poco, he recorrido mi clavícula de un lado a otro, he acariciado mi seno derecho como lo hacías tú, avanzando en círculos lentamente coronando la cúspide.
He abrazado mis costillas con fuerza.
Me he ahogado de nostalgia.
Hoy me he reconocido en el espejo, he visto un poco de aquello que creía ser. He salido a la calle sin pensar que tal vez nos volviésemos a encontrar, soy algo más libre, soy algo más fuerte.
Ya no busco si estás conectado o que foto tienes.
Ya no te extraño...
... o casi.
Mi piel te recuerda. Eres como una vieja lesión, que vuelve a ser recordada un mal día en el que cambia el tiempo. No la esperas pero por unas horas late con fuerza.
No quiero que vuelvas, no quiero verte, pero si saber de ti. Las ausencias nunca cicatrizan.
No lo hicimos bien, no hubo culpables, ni revanchas. Nunca supimos entendernos, nunca supimos querernos, solo aferrarnos a una tabla a la deriva en un momento en el que era mejor soltarla, pero que ante un naufragio, el miedo a hundirse podía más que buscar otro salvavidas.
Hoy me han hablado de ti, no he podido remediar acariciar mi piel, no he podido remediar que tu ausencia era más fuerte que mis ganas. No he podido estar sin ti.
domingo, 24 de noviembre de 2019
ABRACADABRA
He heredado la brujería de mi madre.
Ella sueña a veces con muertos, con su familiares que ya no están, a veces con los que están a punto. Una vez soñó que me moría.
Todo de muy buen rollo.
Siempre tienen un sentido, algo que luego sucede, tanto malo como bueno. Acojona cuando te lo cuenta, ella solo se sorprende por lo que sueña.
Tenemos una larga tradición de premoniciones raras, las mujeres de mi familia siguen poniéndole velas a los santos espíritus o almas gozosas que decía mi abuela, siempre acordándose de quien se fue o para pedir por algo. Lo que sufrieron los pobres en épocas de exámenes.
Siempre me ha parecido demasiado pagano.
Suelo tener sueños muy reales, en los que me despierto y no consigo diferenciar que es de verdad y que no. La noche del domingo al lunes soñé con mi prima mayor, nos nos llevamos, nos tratamos cuando hay reuniones pero ya está. No por nada en especial, es que ella decidió que no quería que formásemos parte de su vida.
En el sueño, discutía con ella, le echaba en cara cosas que ahora ni recuerdo, lloraba de la impotencia, me desperté con mal sabor de boca, se lo conté a mi madres. Ella piensa que si lo cuentas no se cumple.
El miércoles me llamaba mi tía, habían ingresado a mi prima de una úlcera de estómago y una herida sangrante del esófago, se había desmayado el un bar tomando algo.
Al día siguiente se lo conté, ella ya está bien, debilucha pero bien.
Nunca me había pasado algo así, siempre había tenido déjà vus bastante reales pero no tanto como para soñar con alguien y luego le hubiese ocurrido algo.
Cosas de herencia..
Un día de estos cambio de oficio y me pongo a leer cartas. A veces voy un poco de mística, me gustan los horóscopos, las cartas astrales etc.. pero nunca lo suficiente como para tomármelo en serio. Sigo pensando que fue una casualidad pero me dio un pequeño vuelco al estómago. Nunca se sabe con estas cosas.
Etiquetas:
Vida de una gafotas,
Y con estos días llega el frío
jueves, 12 de septiembre de 2019
Calling all my demons now to let me go
(No sé de quien es la foto)
Llueve.
Bueno más bien diluvia.
Estaría bien si me pillase en casa, en pijama, y procrastinando en el sofá y no en mi mesa de la oficina, haciendo excels infumables y viendo como la calle desaparece bajo un manto de agua.
Hasta mi coche casi desaparece.
Podría decirse que me encanta escribir en días así, por esa vena mía
El viernes pasado me mandaron un mensaje random, que aún, a día de hoy, no le encuentro sentido más allá de hazme casito, pero a mi no me hace ni puto caso cuando lo necesito yo. (cómeme el coño a dos carrillos de una vez, majo).
También despidieron a 6 persona de mi empresa, una por cada departamento. El capitalismo, es lo que tiene, no quieren perder beneficios a costa del mercado.
Me pilló descolocada, me dejó jodida. Nadie se había visto el percal, obvio, ni mis jefes más directos. Hay curro, bastante, esa es la sorpresa. Me dí cuenta que no tenía plan B.
Hacia tiempo que le había perdido el miedo a quedarme sin trabajo, a pensar que todo era temporal y no pensar en un futuro a largo plazo y ahora la bofetada de realidad me hace ver que no se que haría si me tirasen.
Mujer previsora vale por dos.
No quiero amargarme, siendo sincera me alegré mucho de que no me hubiese tocado a mi, tampoco voy a ser hipócrita. Es gracioso, me gusta lo que hago, o más bien estoy a gusto donde estoy. La única diferencia de un trabajo, es la gente que te rodea, a todo te acostumbras a hacer.
Estoy viendo, pasar los coche como si fueran de papel por calles inundadas por torrentes de agua. Mañana viene lo peor, no quiero que me pille fuera.
Mi hombre favorito, se ha liado con otra, mi día de la marmota again. He despotricado a más no poder, me he sentido la mujer más estúpida del planeta por lo de siempre.
Me han dicho que no enseño carne, que enseñe más, que tengo unas piernas preciosas. Me he mirado las piernas. Tiene razón, ella no tiene pudor, yo si. Sigo con mis vaqueros y mis camisetas.
He disfrutado el verano. Mis días de vacaciones se preveían muy soso, pero al final a todo se le puede dar una vuelta. Me he reído mucho y eso ya cuenta.
Hasta aquí, mis mierdas del día día. A sus pies siempre.
sábado, 20 de julio de 2019
Pleasure
Me acaban de regalar un libro.
Ha venido con 4 meses de retraso, el tiempo que ha pasado desde mi cumpleaños. Ni me lo esperaba.
Me ha hecho la mayor ilusión del mundo.
A veces me sorprendo de las vueltas que da la vida, en el momento que más sola me encontraba, aparece alguien que se había acordado de mi, y acabo recibiendo un empujo para seguir.
Estoy funesca, por eso escribo, no sé porque no lo hago más.
Hace unos meses empecé a ser adulta de verdad o mejor dicho de otra forma. Tengo un pequeño hogar que ya puedo decir que es mio en espíritu y del banco en realidad, al que debo ir pagando poco a poco.
Me he visto abrumada, y con mil situaciones de catástrofe en la cabeza, para que mentirme.
De repente, mi ansiedad por tener mil cosas, se ha visto reducido a la mínima y a no querer mudarme porque no sé por donde empezar, mi cuenta bancaria marca el ritmo. Bueno por la luz y el agua, eso no queda más remedio.
Como todo lo que lleva sucediéndome de unos 3-4 años en adelante, que misteriosamente son cosas maravillosas, me siento perdida, como si no me perteneciesen, como si no las mereciera.
Es una chorrada, pero a veces mi cabeza me juega malas pasadas.
Últimamente, me refugio en Instagram. Deseo ver las vidas perfectas de los demás, mientras vejeto por las tardes, porque hace demasiado calor. Es divertido ver fotos ramdom, considerando que hace mucho tiempo que ya no salgo a fotografiar, calla mi conciencia y aumenta mi desidea.
Una vez pensé borrarla, no aguantaba que no fuese mi pequeño rincón de creatividad, estaba rodeada de gente que conocía, cercana y lejana, que me cotilleaban sin más, no aportaban. Me mira, tiene que pasar tiempo, meditado, para que haga algo radical, que ya no lo es, porque hice lista de pros y contras en vez de cortar por lo sano.
Tengo dos carretes sin revelar, dos empezados y uno nuevo. No tengo una foto decente desde hace meses. La cámara nueva no llega, no la he comprado. He dejado a medias el curso online al que me apunté.
Estoy gorda, más delgada que hace unos meses, igual que el año pasado. Estoy más guapa. Me la suda.
Cometo más errores que antes, sigo sin saber que hacer con mi vida.
Cada vez hago más cosas sola.
Sigo adelante.
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