Ayer nos comunicaron el ERTE.
Después de dos días yendo a trabajar entre la espectación,la tensión y la incertidumbre, al medio día nos llegó la noticia.
Nos habían cancelado pedidos, era una tontería seguir fabricando.
Se barajaban varias posibilidades, aunque no sé si al final ha sido la menos mala. Los jefe estaban que trinaban, no sé si porque con esta medida percibirían menos sueldo, a saber.
Se me fué un poco el nudo en el estómago que llevaba desde la semana anterior, aunque mi cabeza empezó a ir a mil por hora.
No es que me preocupe enormemente el confinamiento de ahora, el paro temporal y lo que voy a cobrar. Tampoco voy a salir de casa para gastarlo. Es el después.
Ya estaba la cosa rara, y ahora puede ir a peor. Soy una agorera, lo sé, no me estoy permitiendo pensar en ello, también.
Esta mañana, me he mentalizado que debo seguir la misma rutina que cuando estudiaba. Me pasaba días sin salir o solo para ir a la biblio. Tan mano lo debe ser volver ha hacerlo.
Es extraño no ver a nadie en la calle, hoy sería uno de los días grandes de Fallas, estaría yendome de viaje y odiando los petardos y a a gente. Hoy los he echado de menos.
Cuando todo esto acabe lo voy a celebrar por todo lo alto.
miércoles, 18 de marzo de 2020
domingo, 15 de marzo de 2020
We are the wild youth
Llevo dos días y medio confinada en casa y ya se me está haciendo largo.
Pensaba que lo llevaría mejor ya que no suelo salir mucho, pero pensar en todo lo que queda me agobia un poco.
He tenido una semana rara, como todos supongo. La incertidumbre nos ha mermado un poco la moral. Me he pasado los ultimos días nerviosa sin querer reconocerlo-
Empecé de coña una especie de diaro de bitácora para liberar tensiones,no soy la persona más payasa del mundo, pero a veces se me va bastante la pinza. Me dedicaba a ciertas hora a narrar en voz alta alguna parida en plan, fulanito a regresado al bunker de su expedición al exterior. El viernes, empecé a mandar un email dando suelta a las tonterías que pasaban en mi cabeza a modo de diario de náufrago.
Al final, quitó hierro al asunto.
Mañana tengo que volver, no sé muy bien si nos mandarán a casa, me pone un poco tensa la situación.
He decidido escribir más a menudo por aquí, es una de mis tareas para no volverme tarumba. Es una de las cosas que más me apacigua, y al hacerlo no pienso en otra cosa. Es un buen método de vomitar los problemas.
Estaría muy guay que todos los que una vez estuvieron por aquí, volviesen. Tal vez alguno os llegue algún email si me aburro.
Me parece un buen momento para reconectar con la gente.
Cuando todo esto acabe, voy a replantearme muy seriamente mi vida, quiero obligarme hacer cosas,no quedarme en casa, a no retraerme, a volver a terapia, a volver hacer fotos, a volver a devorar libros, a volver a pintar.
Parece muy simplista pero llevo un tiempo dispersa en general, no me concreto en nada en particular y me puede la desidia.
No sé si lo habéis visto pero la falla principal del Ayutamiento de Valencia era una mujer en posición de meditación del grafitero Escif. Y se ha convertido en nuestro totem.
Esto va a traer algo bueno, todo pasará, todo estará bien.
Para un mini concierto
Pensaba que lo llevaría mejor ya que no suelo salir mucho, pero pensar en todo lo que queda me agobia un poco.
He tenido una semana rara, como todos supongo. La incertidumbre nos ha mermado un poco la moral. Me he pasado los ultimos días nerviosa sin querer reconocerlo-
Empecé de coña una especie de diaro de bitácora para liberar tensiones,no soy la persona más payasa del mundo, pero a veces se me va bastante la pinza. Me dedicaba a ciertas hora a narrar en voz alta alguna parida en plan, fulanito a regresado al bunker de su expedición al exterior. El viernes, empecé a mandar un email dando suelta a las tonterías que pasaban en mi cabeza a modo de diario de náufrago.
Al final, quitó hierro al asunto.
Mañana tengo que volver, no sé muy bien si nos mandarán a casa, me pone un poco tensa la situación.
He decidido escribir más a menudo por aquí, es una de mis tareas para no volverme tarumba. Es una de las cosas que más me apacigua, y al hacerlo no pienso en otra cosa. Es un buen método de vomitar los problemas.
Estaría muy guay que todos los que una vez estuvieron por aquí, volviesen. Tal vez alguno os llegue algún email si me aburro.
Me parece un buen momento para reconectar con la gente.
Cuando todo esto acabe, voy a replantearme muy seriamente mi vida, quiero obligarme hacer cosas,no quedarme en casa, a no retraerme, a volver a terapia, a volver hacer fotos, a volver a devorar libros, a volver a pintar.
Parece muy simplista pero llevo un tiempo dispersa en general, no me concreto en nada en particular y me puede la desidia.
No sé si lo habéis visto pero la falla principal del Ayutamiento de Valencia era una mujer en posición de meditación del grafitero Escif. Y se ha convertido en nuestro totem.
Esto va a traer algo bueno, todo pasará, todo estará bien.
Para un mini concierto
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