domingo, 25 de noviembre de 2018

There's a memory of the way you used to be




Es un placer escribir un domingo a esta horas, donde me he pasado el día sin hacer absolutamente nada y es ahora, cuando me debato entre meterme en la cama o ver un capítulo de alguna serie, las ideas fluyen un poco por esta cabeza mía.

Últimamente rumio demasiado, entre apuntarme a mil cosas o quedarme de ermitaña en mi casa y eso me crea una sensación de agobio bastante malo porque está ganando lo segundo, ya ni tan siquiera tomo decisiones. No hay nada peor que dejar pasar el tiempo, no levantarte. Acaba engulléndote. Acaba destruyendote.

Tengo cada días más claro que en enero voy a comprarme la cámara réflex que hace meses quiero, no tengo clara la marca ( si alguien sabe del tema, estoy abierta a recomendaciones) y que haré algún cursito para manejarme con ella. He visto alguno de fin semana u online que tienen muy buena pinta. No quiero que sea una idea más de las mías, quiero que sea tangible, real.

Mi piso sigue acabándose poco a poco y cada día estoy más acojonada, pero con mil ganas de comprar cosas y hacerlo mi hogar. Las cosas de hacerse adulta.

Me enamoro de hombres canosos, con preciosos ojos azules, que me llevan más de 10 años y que no me van hacer ni puto caso en la vida, porque podría ser su sobrina y también su hija, porque ellos ya no quieren una relación estable, porque viven a fer la mar. Siempre fijándome en los mejores partidos.

Siempre haciendo lo mejor esta vida. NO

Solo queda la música.





domingo, 18 de noviembre de 2018

Y cada vez ya la noche es mas tibia



La semana pasada, escuchando una de las tantas listas random que tiene Spotify saltó esta canción.




Volvía a tener 16 años y una adolescencia muy mala. Decir que esta canción y otras tantas me salvaron la existencia sería un poco exagerado, pero me ayudaron a sobrevivir.
Creo recordar que o la tenía grabada de la radio en algún cassette o en un cd que escuchaba a todas horas el diskman tirada en la cama. En aquel entonces ya tenía internet, me rondaba escribir un blog, o algo parecido, lo un par de años más tarde.

El día que volví a escucharla, estaba teniendo un día de mierda. El curro bien gracias, pero con jefes competentes que planifiquen los proyectos sin ahogar a los demás. Menos mal que me gusta lo que hago, porque a veces lo mandaría todo a mierda. Mis esperanzas están puestas en una primitiva que me haga ir a tomarme un daiquiri a alguna playa paradisíaca del fin del mundo.

Hace dos semanas estuve en la parte sur de Alemania, haciendo una visita. Estos dos últimos años estoy disfrutando un montón lo de viajar, es lo que tiene el dinero que te permite gastártelo en lo que más te apetezca.

Alquilé un coche, conduje a 140 km algún rato por esas estupenda carreteras sin límite de velocidad. Desbloqueé el miedo previo que tenía por conducir en otro país. Me hice miles de fotos. Es de las primeras veces que llevaba la cámara, pero la usé casi nada y en la que en la mayoría de las fotos salía yo, ya que siempre tengo más edificios y paisaje que de gente.

Me inflé a cerveza. Sigo sin quitarme la tensión cuando los aviones despegan. Aunque no entiendan mi inglés cutre, me se manejar por una ciudad que no es la mía. Ha sido de los pocos viajes en donde no he tenido que organizar nada.

Está diluviando a estas horas en mi ciudad. No sé si podré ir mañana a trabajar. Últimamente no hago gran cosa en mi vida, solo sigo el día a día. No leo lo que me gustaría. No acabo las series que empiezo.

Estoy volviendo a escribir.

Me ha dado por escribir en frases cortas. La estupidez lleva mi nombre XD.



viernes, 9 de noviembre de 2018

Not really sure how to feel about it



En primavera perdí un anillo. Algo insustancial si el objeto en cuestión no me lo hubiese dado mi madre, no se hubiese pasado conmigo más de 15 años y no lo hubiese perdido en un baño al lavarme las manos.

Me venía grande, lo llevaba en el dedo índice y lo hacia girar a todas horas, sobretodo cuando estaba nerviosa. ya tuve un amago de perderlo pero apareció. No era bueno, pero era mío y eso me creo un cierto sentimiento de perdida. No me dio tanta rabia perderlo por así decirlo, si no, el no haberme dado cuenta antes, en no buscarlo con más ahínco. Me enfadé conmigo misma por idiota.

Al final lo identifiqué como un cambio, como una señal. Soy de esas personas que creen en el destino.

Ahora llevo las manos desnudas, hasta hace poco no volví a revestirlas con anillos. El mío me protegía. No ha sido tan malo, tengo más. Busco uno que lo reemplace.

Han sido un par de años o tal vez tres con demasiados cambios, para bien y para mal. Ahora tengo el pelo larguísimo, no lo tenía así desde casi los 21 o 22. Me veo en el espejo y me encuentro dos o tres canas, me quedo mirándolas, las intento cazar, ni tan siquiera las quito.

Mi vida tiene ahora una cierta soledad que a veces me abruma, otras me hace sentirme en paz. Sigo con esa cierta incertidumbre de las cosas futuras en las que a veces me esfuerzo en no pensar. En ese sentimiento de disfrútalo ahora porque puede ser que mañana no lo tengas, sobretodo con el trabajo. Esto de pasarte media vida sin tener nada fijo deja una mella trementa.

Este verano visité a Praga, muy bonita, muy histórica y muy turística. Me gustó, pero creo que la hubiese disfrutado más en otro momento de mi vida. Por casualidades de la vida, esos días se conmemoraba la entrada de los tanques rusos a la ciudad. Nos topamos con un concierto de reivindicación, por todo lo que se llamó después la Primera de Praga. Fue un momento muy bonito, no hace falta entender un idioma, para saber que siente el de al lado, sentir todo el dolor y toda la lucha que suposo.

Sigo asombrándome la capacidad de obsesionarme con alguien, de las historias que puedo desarrollar en mi cabeza, en que me traten como una mierda. Seguir ahí pensando que una segunda vez o una tercera que quede, me harán darme cuenta que no vale la pena seguir. Esto puede relacionarse de igual manera para una amistad que para un amorío. A veces me funciona, otras tanta no, solo son excusas de mal pagador.

He escrito un fanzine, bueno he plasmado en papel algunas mierdas que tenía escritas en trozos de papel y libretas, para que tuviese algo de interés le puse fotos que a veces hago. Lo amo.


Nunca creía que pudiese hacerlo. Parece mentira, pero casi ni lo hojee cuando me lo dieron de la imprenta.

Hice pocas copias, no tenía sentido hacer una gran tirada. Nadie de mi alrededor sabe que lo he hecho. Me he quedado un ejemplar, los demás los he regalado y ha sido una experiencia maravillosa.

Gracias a todos los que aceptasteis que os enviase un fanzine, os lo agradezco mucho. Sois amores.



Le he robado la canción a Des, porque amo a esta mujer y no sabía ni tan siquiera que había sacado tema nuevo y es la versión más bonita que había escuchado


lunes, 19 de marzo de 2018

NADA

No se me dan bien los idiomas, mi inglés es de risa, siempre que lo hablo me pongo nerviosa y me bloqueo, se me olvidan las palabras y no le pongo ganas al estudiarlo, tampoco sé francés, ni italiano y con el alemán lo he olvidado casi todo lo que medio aprendí. Acabé la carrera tarde y entre regular y mal sin grandes expectativas, sin destacar en nada, sin ser brillante, a veces me da vergüenza comentar lo que estudié y los años que me costaron, me justifico como si a la gente le importará.
Tengo la suerte de tener un trabajo con perspectiva pero con un sueldo de mierda pero mejor que otros, aunque querría otra cosa.
Soy perezosa, contestona y amargada.Nunca acabo las cosas a tiempo y muchas las dejo a medias. Nunca me atrevo a nada. Me encanta dormir, me gusta ir en pijama, a veces me da pereza salir a la calle porque los planes no salen y tengo que hacerlo sola, he discutido con la mitad de mis amigas porque me cansé de ser siempre la perdedora, la que no era la más guay y me sale ese carácter agresivo tan mío cuando no valgo un pepino, pero soy buena persona de verdad, me encanta reírme, leer, escuchar música hasta dolerme los oídos, fantasear y a veces retengo en mi cabeza cosas interesantes.

Me gusta el fútbol.

A veces me encuentro muy sola y la tristeza me acecha ultimamente más que nunca, me está ganando la apatía a pasos agigantados. Hace mucho tiempo que no tengo una cita, y follar ni hablamos, cada día se me hace más cuesta arriba pasar de una amistad, me siento gorda y fea, pero mis ganas de ser amada por alguien me retuerce las entrañas pero algo me bloquea.

Alucino con la vida de mierda que lleva todo el mundo y las muchas mentiras que consiguen trenzar para aparentar algo más que yo, por lo menos asumí que mi vida es tan patética que no tenía que alardear de ella y con eso es más simple todo, soy más feliz y puedo sobrellevarlo sin más.

Me he comprado una casa, una locura lo sé, para lo cuadriculada y temerosa soy por norma, ha sido una gran sorpresa por mi parte, estoy acojonada por ello.

No sé porque me he puesto a escribir esto, necesitaba vomitar algo que me ayudase a dormir mejor, volver a vaciar mi cabeza de pensamientos que no me llevan a nada. Desahogarme.


domingo, 14 de mayo de 2017

Beging


Estoy acojonada...

......Pensaréis, joer tia que comienzo más dramón para volver a escribir un post, menuda DramaQueen.... Mmm sí más o menos, hay que volver siempre por todo lo alto,os cuento desde el principio.
Llevo tres meses y medio en un trabajo que me encanta, de lo mío,gran empresa, trabajo técnico más que creativo pero en el que cada día aprendo más y me emociona, compañeros majos, jefe como una regadera, oficina preciosa, mesa grande y vistas a polígono ( estoy por hacer una apuesta o algo así de las veces que los camiones tienen casi accidentes entre ellos de los rápidos que van y lo entretenido que resulta), ya he hecho mi primer proyecto y ya llevo cosas importantes entre manos,  en el que me lleva a pensar en una casa, en mi espacio, en un sueldo mes a mes, en vacaciones, en una vida normal o lo suficiente para hacer lo que me de la gana, no tener que verme asumida a pensar siempre cuando me llamarán, en ir de un lado para otro. como hace unos meses.

El día que me llamaron para incorporarme a la empresa, no me lo creía,llevaba días o más bien semanas organizado mi plan de ataque para ir a buscar curro a Madrid, había tenido una entrevista doble, como las anteriores había intentando que esta fuese mejor, habían hablado bien de mi, me habían recomendado por así decirlo, pero en esta cosas nunca se sabe, tampoco fuí con esperanzas de nada. Aquel día llovía a mares, la carretera y las calles del polígono eran una balsa, y pensé que aquello era una señal de las malas, y que el coche se quedaría tirado en algún momento, pero no, me equivoqué por completo, a día de hoy me pregunto que vieron en mí y ahora voy feliz a trabajar.

Pero como no podría ser de otra, aparece mi viejo amigo el miedo, porque tampoco todo es tan bonito como parece. Tengo un contrato temporal, al menos para un año y luego entrar en plantilla, si después de verano me siguen queriendo, lo asumo, no se puede pedir peras al olmo, por lo que me lleva a vivir el día a día por mucho que quiera ver más allá, es gracioso porque siempre he sido de montarme mis historias y ahora estoy siendo realista porque no me queda otra si no me quiero hundir, empiezo a ser adulta supongo... Y entran en escena mis inseguridades, mis pánicos y mis comidas de olla, de darle demasiadas vueltas a la cabeza, de hacerlo todo bien, de no meter la pata, de preguntarlo todo por miedo a no saber hacerlo o querer ir de lista, de caer bien a todo el mundo y sentirte un poco fuera de lugar si no cuentan contigo o pensar que es demasiado para ti si me mandan algo que no me siento capaz pero en verdad si, solo que el agobio gana terreno,...
Sí, ya sé que es todo contradictorio, que son chorradas, pero es un trabajo al que le tengo muchas expectativas, no solo laborales sino de aprendizaje, de evolución personal, es mi pequeño trampolín a algo mejor o a algo más creativo o no.

No sé si mañana se habrá acabado y tenga que empezar de nuevo, y la verdad, es que no quiero.

Siempre tuve ínfulas de tener mi propio negocio, me creía con algo especial, talento, en mi profesión tienes que dar con algo diferente y muchos concursos después para ser alguien en la industria, pero como siempre el miedo me tiró atrás, no me vi capaz de hacerlo sola, mi entorno tampoco ayudó. Nunca he sabido distinguir quien tenía más miedo, mi familia o yo. Siempre me han empujado hacia lo estable, hacía lo tremendamente común y normal. 
Hasta hace poco aún seguía con el runrun, si encontraba a alguien que se metiese conmigo en un berenjenal que es crear una empresa propia. Con la gente del FP salió rana, no pudo ser, aunque dos persona si lo intentaron a sabiendas que yo quería algo así, después de la rabieta, comprendí que no era mi momento o tal vez no lo sería nunca, que hay que aceptar que las cosas vienen como vienen y que no es un fracaso y que ser asalariada estaba muy bien y me ahorraba muchos dolores de cabeza.

Es gracioso, mirad lo idiota que soy, que no me creo mi buena suerte y estoy esperando a que algo malo ocurra, como si no me mereciese aquello por lo que he luchado tanto, la mente humana es maravillosa....XD

Los pensamiento hay que acompañarlos con música, Silvia Perez ha sacado nuevo disco y como siempre es una preciosidad.
 
https://open.spotify.com/track/7eTDDj44hhmOgEkKeB3MgJ

viernes, 6 de enero de 2017

Once I was young, but never was naive

Hacer un resumen del año que ya ha pasado en pleno comienzo del nuevo, es muy de mi estilo, siempre dejando las cosas para el último momento.

2016 ha sido mi mejor y mi peor año con diferencia, he comenzado una nueva década, con grandes cambios y con mucha incertidumbre, lo que va siendo seguir con lo mismo, intentando iniciar un nuevo camino sin mirar atrás sin conseguirlo....

Mi año podría resumirse en algo así como esto:
  • 1 desamor
  • Mucha rabia
  • 2 odios
  • 0 planes cumplidos
  • 3 o 4 desilusiones
  • 1 llorera
  • 1 amante
  • Muchas conversaciones calientes
  • 1 libro que se me resistía
  • Adicción a las series
  • Muchos libros que he comprado y no he leído
  • 4 exposiciones 
  • 1 carrera
  • 1 ciclo superior
  • 2 proyectos de finales ( y con ¡notaza!)
  • 1 amistad recuperada
  • 2 amistades perdidas
  • 3 viajes improvisados
  • 1 trabajo de lo mío
  • 1 despido por cuenta propia
  • 0 vacaciones
  • 3 kilos de más
  • Apuntarme a pilates
  • Bote de frustación a tope
  • 2 arrugas
  • 0 canas
  • 1 corte de pelo radical
  • 3 conversaciones que salvan mundos
  • Media tonelada de queso parmiggiano
  • Postales desde Italia
  • 1 vermut al sol
  • 1 Fotomatón
  • Volver al curro de antes
  • No arrepentirme
  • 30 años
Algo se me olvida seguro, pero haciendo balance ha sido como una catársis, un año en el que la apatía, la rabia, la monotonía y el estrés se han dado la mano, en los que ha habido momentos en los que he necesitado un parón de verdad, perderme por algún sitio y descansar y no pensar, pero no ha podido ser.

Algo bueno tiene que venir seguro, me he propuesto escribir y leer más, solo eso, hábitos que estaba perdiendo y como metas para el nuevo año no están mal, ya paso de grandes espectactivas que nunca llevo acabo.

No quiero pensar en que me depará 2017, lo que si quiero es que todo lo cosechado de resultado de un modo u otro y que sea bueno, lo suficiente para sentirme orgullosa de mi misma. Tener la cabeza llena de pajaros nunca trae nada en concreto, pero que se le va hacer, siempre consigo mis objetivos, me gustaría dar forma a todos aquellos proyectos que tengo en mente y nunca me atrevo, porque pienso que sola no podré hacerlos, que tontería, ¿verdad?

Escribo esto, con esta música de fondo....



..........todo un buen comienzo necesita música extraordinaria, buen años a todos :*

El programa completo es de aquí

sábado, 19 de noviembre de 2016

Y que tus días se llenen de infinito desierto


Me es imposible escribir desde hace meses, que ni tan si quiera lo intento, ni en un papel ni el blog. En mi cabeza es un batiburrillo de pensamientos en plena guerra por salir, pero a la hora de la verdad, me quedo en blanco, sin tan siquiera escribir una frase coherente, ni un intento por librarme de mis monstruos más oscuros, vomitando palabras para sentirme algo mejor.
Mi vida sigue el mismo camino, en un stand by que no sé muy bien donde está el botón de play para poder seguir adelante, estoy dejando decisiones trascendentales en un limbo del que no me atrevo ni tan siquiera a frontar. Los días se me pasan en una rutina que me impuesto.

Dicen que soy una persona con suerte, mientras me miran raro cuando digo que dejé un trabajo que se estaba comiendo mi vida. Sé que fuí una insconsciente pero a veces se me va la pinza en esta cabeza cuadrada mia.
Las circunstancias se dieron favorables ya que enseguida me llamaron de mi antiguo curro,  pero si no hubiese sido así, aún estaría en el mismo sitio que odiaba cada día, que carambola de destino, ¿no?
Soy una persona de contrastes, pero siempre con una tendencia a verlo todo negro, demasiado, a veces rozando lo trágico, y allí estaba yo diciendo que me iba sin una pizca de culpabilidad, a día de hoy sigo sin arrepentirme, todo lo contrario a lo que pensaba que pasaría, siendo como soy, que nunca sabe si ha hecho bien y siempre le da a las cosas demasiadas vueltas, hasta para comprarse unos simples vaqueros que no necesita, me voy haciendo adulta, supongo y ya no soy tan cobarde o sé manejarlo mejor, o que tenía una especie de colchón para no darme de bruces, aunque siempre tuve claro que no duraría mucho allí.

Tengo una nueva oportunidad de hacer lo que me dé la gana, un nuevo comienzo y estoy aterrada, es muy bonito soñar despierta, se me da bastante bien, pero luego, no sé afrontar el golpe de la dura realidad. Siempre influenciada por los demás, sus miedos más bien, que me veo en una especie de entrecruzada de mandar todo a la mierda o esperar a ver que pasa. Tengo esa sensación de ver pasar los días, uno igual al anterior, ver que los demás consiguen aquello que quieren o por lo menos lo intentan y yo aquí, de mera espectadora de mi vida.

Espero una llamada que se alarga unos meses, pinta bien, no sé si seré capaz de afrontar este reto, porque siempre me he visto menos que los demás, pero esta vez me quieren y no sé muy porque, nunca he destacado en demasiadas cosas y me pierde el ansia de si sabré dar la talla.

Hace unas semanas, una amiga me decía que había sacado el carácter por una historia bastante estúpida, a lo que le dije, que no era así, siempre lo había tenido, pero que el hartazgo de ver que la gente se cree que soy gilipollas cada día me da más por saco. Luego lo pensé, me hizo gracia, en como me ve los demás y la fachada que construyo para cada uno de ellos, luego dicen de los actores...
Soy demasiada sería para unos, demasiada trágica para otros, y para el resto una niña insípida, tal vez solo es mi propio juicio.
Una vez leía en un blog, que el mejor ejercicio para quitarse mierdas de autoestima, era preguntar a tres amigos dispares entre ellos, que pensaban de ti, como te veía, creo que algún día mandaré emails preguntado....

Tengo esta canción metida a todas horas en la cabeza, porque explica demasiado bien mi relación con mi vida y mi yo, en una relación infructuosa en sí o con todo en general vete a saber.... mi canción de la rabieta favorita.



Y lo nuevo de La Casa Azul, siempre dando en el clavo