Hola:
Soy esa persona que se come esquinas y columnas en los garajes, en hueco conocido, pero que vive en la parra.
Soy esa persona que le han entrado a roba al coche 4 veces, la última hace una semana.
Soy esa persona, que tiene un coche que pobrecito, lo resistente que es el jodio.
El 2020 ha empezado con fuerza y arrasando. Enero me ha dejado como si me hubiese pasado por encima una apisonadora, hecha una mierda. Así no llego a diciembre.
A veces parece que me haya guiñado un ojo un tuerto.
Ayer entré por impulso en una librería, iba a otra cosa por la zona, lo hice sin más. Estaban la dueña, una amiga suya y yo. Ellas hablaban de sus cosas, y yo rondaba en silencio entre los libros, por primera vez en unos días tenía paz mental.
Les pregunté por una revista, me llevé un pequeño libro de Silva Plath, las oí comentar sobre los últimos libros que habían llegado, les pedí que me recomendarán, al final me llevé dos.
Al salir de allí y pasear entre las calles, con mi bolsa de libros, me golpéo fuerte en el pecho la congoja. Un nudo en la garganta se instaló de repente y no tenía más que ganas de llorar. Hacía mucho que no me pasaba. Llevo unos días sin un rumbo fjo, estoy volviendo a ser mi propio monstruo.
Es el estrés, lo sé. Es mi cabeza que va a mil por hora y he soltado las rindas queriendo. Me estoy dejando llevar por la inercia, por el miedo o que se yo, no estoy tomando decisiones importantes porque no quiero enfrentarme a ellas.
Me ha bajado la regla, sera eso, las putas hormonas que me trastocan.
Vuelvo a sentirme terriblemente sola y la culpable, solo soy yo misma.
Querría muchas cosas y ni tan siquiera lo intento, que es lo más triste de todo esto.
Me esta sentando bien escribir, hace mil que no dibujo, solo me hago fotos en el espejo del ascesor, solo cuelgo en mis redes sociales música.
No estoy tan mal, es un cambio de ciclo, ya volverá otro.
4 comentarios:
Me pasa lo mismo, voy a una librería (normalmente una vez al mes) y cuando entro allí, me siento en paz.
Me dejan a mi aire y me aconsejan cuando lo pido. Me han hecho una tarjeta cliente. 😉 ya ves tu que tonteria, pero gusta.
Supongo que de eso se trata, andar buscando esos ratitos de felicidad que a veces tardan en llegar, se esconden bien los jodíos.
Esa canción es un bucle del que no quiero salir. Pura poesía.
Besos y abrazos.
Justamente el otro día, en la radio, hablaban de este libro de Sylvia Plath y también comentaban que se ha vuelto a editar su novela "La campana de cristal". Recuerdo que lo leí hace muchos años, cuando pasaba una mala época y fue un libro que me impactó.
Yo también siento que estoy en un cambio de ciclo. Volver a escribir siempre sienta bien, verdad? como entrar en una librería. Joan Margarit, en uno de sus poemas dice que "la llibertat és una llibreria" y siento que tiene razón. Las librerías me traen paz (creo que allá dentro nada malo puede pasarme).
Petonets!
Buf, sí que es verdad que enero ha sido un poco duro, pero será porque es la cuesta de principios de año. Con un poco de suerte, febrero irá mejor ^^
Ánimo, todo pasa y too llega...
y esto (lo que sea) también pasará.
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