domingo, 18 de noviembre de 2018
Y cada vez ya la noche es mas tibia
La semana pasada, escuchando una de las tantas listas random que tiene Spotify saltó esta canción.
Volvía a tener 16 años y una adolescencia muy mala. Decir que esta canción y otras tantas me salvaron la existencia sería un poco exagerado, pero me ayudaron a sobrevivir.
Creo recordar que o la tenía grabada de la radio en algún cassette o en un cd que escuchaba a todas horas el diskman tirada en la cama. En aquel entonces ya tenía internet, me rondaba escribir un blog, o algo parecido, lo un par de años más tarde.
El día que volví a escucharla, estaba teniendo un día de mierda. El curro bien gracias, pero con jefes competentes que planifiquen los proyectos sin ahogar a los demás. Menos mal que me gusta lo que hago, porque a veces lo mandaría todo a mierda. Mis esperanzas están puestas en una primitiva que me haga ir a tomarme un daiquiri a alguna playa paradisíaca del fin del mundo.
Hace dos semanas estuve en la parte sur de Alemania, haciendo una visita. Estos dos últimos años estoy disfrutando un montón lo de viajar, es lo que tiene el dinero que te permite gastártelo en lo que más te apetezca.
Alquilé un coche, conduje a 140 km algún rato por esas estupenda carreteras sin límite de velocidad. Desbloqueé el miedo previo que tenía por conducir en otro país. Me hice miles de fotos. Es de las primeras veces que llevaba la cámara, pero la usé casi nada y en la que en la mayoría de las fotos salía yo, ya que siempre tengo más edificios y paisaje que de gente.
Me inflé a cerveza. Sigo sin quitarme la tensión cuando los aviones despegan. Aunque no entiendan mi inglés cutre, me se manejar por una ciudad que no es la mía. Ha sido de los pocos viajes en donde no he tenido que organizar nada.
Está diluviando a estas horas en mi ciudad. No sé si podré ir mañana a trabajar. Últimamente no hago gran cosa en mi vida, solo sigo el día a día. No leo lo que me gustaría. No acabo las series que empiezo.
Estoy volviendo a escribir.
Me ha dado por escribir en frases cortas. La estupidez lleva mi nombre XD.
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3 comentarios:
Escribir y la música han salvado mi vida. No tengo reparo alguno en decirlo
Bueno, somos animales de costumbres y todo vuelve una y otra vez...
de todas maneras, por suerte hay cosas que son pasajeras... y aunque fuese importante en algún momento ahora ya no lo es.... y así "toelrato"...
A lo que te apetezca...chin chin!
Besos
Ni yo Des, muchos de mis monstruos los he combatido así.
Yo soy muy cíclica Laura, aunque suelo estar siempre en un estado de negatividad que a veces me pasa factura que no debería permitirme. Hay costumbres que nunca debía dejar, como el dibujar y el escribir.
Besetes a los dos.
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